NARRADOR Era una bella tarde de otoño. EL Terraplén del Acueducto se erguía firme sobre el horizonte. Cihuatl andaba en las cercanías recolectando los frutos de los árboles pues tenía antojo de una dulce fruta de temporada, cuando de pronto, a lo lejos, vio a Acacio Labrador, quien venía a encontrarse con ella. 
CIHUATL IUKAYOTL (SORPRENDIDA) ¿Acacio? (FELIZ) ¡Acacio, me alegro mucho de volverte a ver!
ACACIO LABRADOR (FELIZ) ¡Cihuatl, qué alegría de verla! Estaba deseoso de encontrarla nuevamente. 
CIHUATL IUKAYOTL (TRANQUILA) Puedes estar tranquilo, me encuentro bien. ¿Has tenido mucho que hacer en el hospital?
ACACIO LABRADOR (TRANQUILO) Difundir la palabra de nuestro señor es un gozo, pero hacerlo bajo este insoportable calor de la región es todo un reto. La mayor parte del tiempo uno está sudado, pero afortunadamente un suero con zumo de limón y azúcar de caña refresca y aviva. 
CIHUATL IUKAYOTL (SEGURA) Lo sé; es un deleite. Prueba uno de pitaya. Te regalo unas de las que he recolectado. 
ACACIO (TRANQUILO) Gracias, Cihuatl. (DUDOSO) ¿Tienes un momento? Acompáñame, caminemos un ratito.  
CIHUATL IUKAYOTL (PROECUPADA SUTIL) ¿No los domingo es cuando tienen sus congregaciones? No me gustaría ver que te castiguen por insolente. 
ACACIO LABRADOR (TRANQUILO / BURLÓN SUTIL) No te angusties, si ese mote ya me lo he ganado. Cualquier cosa digo que estuve recolectando pitayas. 
NARRADOR Cihuatl y Acacio caminaron sobre el terraplén. Acacio tenía la intención de confesarle sus sentimientos a Cihuatl, pues tenía un inmenso y profundo amor por ella. 
ACACIO LABRADOR (TRANQUILO) Sabes, he andado por todo Cuautla y Oaxtepec preguntando si alguien te había visto, pero nadie supo responder. 
CIHUATL IUKAYOTL (EXPLICATIVA) He pasado más tiempo en las arboledas y en los manantiales por la noche, al igual que tú, de un lado a otro, y así como tú, ayudando a los seres que necesitan de mí. Quizá por eso nadie lograba responderte. 
ACACIO LABRADOR (APENADO SUTIL) Eso debe ser, han pasado tantos días desde que salvaste mi vida aquella vez en el Acueducto que perdí la noción del tiempo y temía lo peor.  
CIHUATL IUKAYOTL (SUTIL) ¡Acacio! ¿Creíste que había muerto? 
ACACIO LABRADOR (APENADO / EXALTADO) Creí que jamás te volvería a ver y maldeciría mi suerte por jamás haberte agradecido en persona.   
CIHUATL IUKAYOTL (RISUEÑA SUTIL) Sólo estoy bromeando. 
ACACIO LABRADOR (SONRIENDO) No conocía esa faceta tuya. 
CIHUATL IUKAYOTL (RISUEÑA SUTIL) Hay mucho que aún no conoces de mí, Acacio Labrador. ¿Por qué la insistencia por saber mí? 
ACACIO LABRADOR (APENADO SUTIL) Cihuatl, debo decirte algo. 
CIHUATL IUKAYOTL (TRANQUILA) ¿Qué sucede Acacio?  
ACACIO LABRADOR (NERVIOSO) Durante todo este tiempo me he dado cuenta de la maravillosa mujer que eres. Has hecho tanto por mí, que siento que estoy enamorado; no hay momento en donde no deje de pensar en ti. Y te pido una disculpa si mi insistencia te resulta algo molesta; no quisiera que te sientas hostigada, es sólo que me preocupo por saber cómo te encuentras. 
CIHUATL IUKAYOTL (APENADA SUTIL) Acacio, me conmueven tus palabras y las atesoraré por siempre. También te amo, pero no en la forma como lo imaginas.  
ACACIO LABRADOR (DUDOSO) ¿Qué quieres decir? 
CIHUATL IUKAYOTL (EXPLICATIVA) Yo también debo decirte algo y es importante que lo sepas.
ACACIO (SEGURO) Sabes que puedes decirme lo que sea.
SIHUATL IUKAYOTL (SERIA SUTIL) Soy la madre naturaleza, la diosa encargada de proteger a todas las especies y ecosistemas, entre ellos, a los humanos. Sé que es extraño, pero es la realidad. 
ACACIO (SORPRENDIDO) Entonces es cierto: ¡¿eres una diosa?! 
NARRADOR Cihuatl utilizó sus poderes para hacer florecer el campo. Hizo crecer una gran cantidad de plantas y árboles en un instante para demostrarle a Acacio que sus palabras eran ciertas.  
CIHUATL IUKAYOTL (TRANQUILA) Te amo, Acacio, pero no como tú esperas. 
ACACIO LABRADOR (COMPRENSIVO) ¿Por qué no me lo quisiste decir antes?  
SIHUATL IUKAYOTL (APENADA SUTIL) Sé que algunas personas no lo entenderían y que incluso otros estarían aterrados.  
ACACIO LABRADOR (TRANQUILO) Agradezco tu sinceridad, es muy osado de tu parte el que lo hayas hecho. 
CIHUATL IUKAYOTL (TRANQUILA) Si en verdad me amas, que esto quede entre nosotros.
ACACIO LABRADOR (SEGURO) Me llevaré tu secreto conmigo al sepulcro.
CIHUATL IUKAYOTL (AGRADECIDA) Te lo agradezco, Acacio.
NARRADOR Cihuatl y Acacio llegaron hasta el imponente arco de piedra y mucílago. Acacio se detuvo para contemplar junto con su amada el paradisíaco entorno. 
ACACIO LABRADOR (TRANQUILO) Generalmente en mis ratos libres vengo acá sólo para contemplar el lugar.
SIHUATL IUKAYOTL (TRANQUILA) Lo sé. Es uno de mis lugares favoritos.
ACACIO LABRADOR (SUTIL) Cuautla es un lugar único. No sólo por lo bello que es, sino que ahora lo recordaré porque aquí coexistimos. 
CIHUATL IUKAYOTL ¿Qué significa para ti?
ACACIO LABRADOR Un pedazo de cielo en la tierra. Un lugar falto de prejuicios, moral, bien o mal. Sólo la sublime naturaleza. Hice lo correcto al venir al nuevo mundo. Y cada día agradezco el estar aquí. 
NARRADOR Cihuatl y Acacio se quedaron unos minutos contemplando cómo el atardecer trazaba pinceladas naranjas, moradas y azules en el vasto firmamento. Una parvada de Perlitas azul-grises armonizaba el crepúsculo en toda la comarca. Acacio deseó que ese momento jamás terminará. 
ACACIO LABRADOR (TRANQUILO) Cihuatl, me gustaría pedirte algo.
CIHUATL IUKAYOTL (TRANQUILA) ¿Qué puedo hacer por ti?
ACACIO LABRADOR (APENADO) Quiero que este lugar, que Cuautla, jamás pierda ese encanto. Este sitio debe perdurar más allá de mi existencia. 
CIHUATL IUKAYOTL (TRANQUILA) ¿Cuál es la razón por la que te gustaría que fuera así? 
ACACIO  (DULCE SUTIL) Porque es el lugar en donde te conocí. Vine a evangelizar, pero me doy cuenta que eso era muy poco. Vine aquí para encontrarte. 
CIHUATL IUKAYOTL (SONRIENTE) Así será.
ACACIO LABRADOR (SUTIL) Promételo, Cihuatl.
CIHUATL IUKAYOTL (TRANQUILA) Me sentiré complacida al cumplir con tu deseo, Acacio. 
NARRADOR Cihuatl emanó de sus manos una energía de tonalidad azulada, que posteriormente expandiría por todo el lugar, haciendo que todo el paisaje tomará una mayor vida, color y calidez.
ACACIO LABRADOR (INCRÉDULO) Las flores, los árboles, la hierba; todo se ve maravilloso. Más vivo que nunca. 
SIHUATL IUKAYOTL (TRANQUILA) ¿Es como lo imaginaste? 
ACACIO LABRADOR (INCRÉDULO SUTIL / TRANQUILO) Es mucho más, Cihuatl; incluso hay cosas que nunca antes había visto. Estas plantas tan peculiares, ¿qué son? 
CIHUATL IUKAYOTL Al florecer el prado, revivieron unas cuantas especies de plantas que casi nadie ha visto con anterioridad, Acacio. Algunas son para curar enfermedades. Esa que tienes frente a ti se llama Sauco: tiene una apariencia similar a una hoja de árbol, la unica diferencia es que a sus costados tiene forma de pequeños picos en diagonal y es de color verde opaco,. El sauco previene los problemas respiratorios, como resfriados o gripe, además de disminuir la fiebre. Ésa otra se llama Azomiate: esta planta es más delgada y pequeña, tiene una forma alargada y también es de color verde opaco. Ayuda a prevenir la inflamación en el cuerpo, los problemas estomacales y el dolor de reumas.  
ACACIO LABRADOR (INCRÉDULO) Esto ayudaría a muchas personas. Mucho más de lo que en ocasiones les medicamos. Todos nuestros medicamentos están frente a nuestros ojos. ¿Podría llevarme unas cuantas para examinar?
CIHUATL IUKAYOTL Adelante, tómalas.
ACACIO LABRADOR Ven, Cihuatl; quiero mostrarte algo.
NARRADOR Acacio tomó la mano de Cihuatl y la llevó cerca de una de las paredes del Acueducto. Tomó una piedra del suelo y talló una frase en latíb sobre el ríspido muro de piedra. 
ACACIO LABRADOR (ENAMORADO) «Amor est vitae essentia similis tui» El amor es la esencia de la vida como tú. Son palabras que provienen de lo más profundo de mi corazón. 
CIHUATL IUKAYOTL (APENADA) Cada cosa que dices, Acacio. Atesoraré este pensamiento tuyo por siempre en mi memoria. 
ACACIO LABRADOR (TRANQUILO) Este recuerdo estará aquí para memorar este momento. 
NARRADOR Acacio tomó la mano de Cihuatl y ambos se quedaron disfrutando de la vista, sentados en la hierba del terraplén del Acueducto. Ya en el hospital de Oaxtepec, el fraile Acacio Labrador comenzó a redactar sobre varias hojas de papel de amate las plantas que Cihuatl le había enseñado, su función y las enfermedades que podían ser tratadas. Ese compendio se convirtió más tarde en un libro que sería conocido como el “Códice Badiano”. La región de las Amilpas fue reconocida a partir de ese momento como un lugar no sólo lleno de color y vida, amada por propios y extraños. Oaxtepec se convirtió en uno de los lugares con mayor variedad de tratamientos medicinales herbolarios y naturales de toda Nueva España. 

Síguenos en nuestras redes sociales