NARRADOR Era una tarde soleada en la ciudad de Cuautla, Cihuatl caminaba entre una arboleda llena de vida, con una gran cantidad de animales, insectos, enormes árboles y plantas. Cuando en un momento dado, encontró a un niño en medio de la flora, maltratando a un pequeño armadillo que se encontraba por ahí. 
CIHUATL IUKAYOTL (EXTRAÑADA) Oye, pequeño ¿por qué tratas así al pequeño armadillo? 
RUFINO (BURLÓN) ¿Y a usted qué le importa, señora? 
CIHUATL IUKAYOTL (CONDESCENDIENTE) Deja en paz al pobre armadillo.
RUFINO (BURLÓN) No, quiero seguir jugando.
NARRADOR Cihuatl, muy a su pesar, detuvo al niño con una barrera mágica que ella creó con sus poderes, cubriendo el cuerpo del armadillo. Unos segundos después el animalito huyó del lugar. 
RUFINO (INCRÉDULO) ¿Cómo hizo eso, señora? 
CIHUATL IUKAYOTL (SERIA / TRANQUILA) Utilicé mis poderes para protegerlo, cree una barrera mágica alrededor de él.
RUFINO (APENADO) ¿Mágica? ¿Usted es una nahuala?
CIHUATL IUKAYOTL (RIENDO SUTILMENTE / EXPLICATIVA) No, mi nombre es Cihuatl Iukayotl, yo soy la madre naturaleza. Procuro cuidar de los animales, las plantas, los ríos y también a los humanos como tú. Más que una nahuala soy una tepatiani.  
RUFINO (APENADO) ¿O sea que usted es protectora de toda la naturaleza? ¿Y también de mí? 
CIHUATL IUKAYOTL (RISA SUAVE / TRANQUILA) Claro que sí, yo también cuido de ti. (ENFÁTICA) No estuvo bien lo que hiciste, los animalitos también sienten feo. ¿Te gustaría que te hicieran lo mismo?
RUFINO (APENADO) No. Estaba aburrido y no había nada que hacer, yo sólo quería jugar.
CIHUATL IUKAYOTL (REFLEXIVA) Todos los animalitos que ves tienen la misma oportunidad de vivir que tú, sin la necesidad de agredir o maltratar a otros.  
RUFINO (APENADO) Lo lamento mucho, señora Cihuatl 
CIHUATL IUKAYOTL (TRANQUILA) ¿Alguna vez has pensado qué tan importante es la naturaleza?
RUFINO (APENADO) No, la verdad nunca.
CIHUATL IUKAYOTL (TRANQUILA) Mira, te voy a mostrar algo.
NARRADOR Cihuatl abrió un portal que conectaba la arboleda de la Hacienda de Santa Bárbara de Calderón con un cañaveral cercano. Tomó la mano de Rufino y juntos lo atravesaron.
RUFINO (INCRÉDULO) ¿En dónde estamos? 
CIHUATL IUKAYOTL (TRANQUILA) En un cultivo de caña ¿nunca habías visto uno? 
RUFINO (INCRÉDULO) Me daba flojera ir a uno.  
CIHUATL IUKAYOTL (TRANQUILA) Te va a gustar, sígueme. 
CIHUATL IUKAYOTL (REFLEXIVA) Tan sólo mira: todo lo que ves es un ciclo único y especial; los cultivos de caña son una cosa maravillosa.
RUFINO (INCRÉDULO) Yo sólo veo puras cañas y hojas.
CIHUATL IUKAYOTL (REFLEXIVA) Deja que te cuente. Los cañaverales tienen una importancia más grande de lo puedes imaginar. Aquí la vida comienza, el agua alimenta a las plantas para que crezcan, así como las ves ahorita. Después, esas plantas funcionan como alimento para los animalitos que ya conoces. Pero, todo esto no sería posible sin la ayuda de los humanos.
RUFINO (DUDOSO) ¿Los humanos? ¿Qué es lo que hacemos los humanos?  
CIHUATL IUKAYOTL (ENFATIZANDO) Mira, allá.
NARRADOR Cihuatl señaló a un grupo de cañeros que estaban en plena jornada. Mientras unos regaban las plantaciones, otros araban la tierra y unos más descansaban y bebían un poco de agua a la luz de la tarde.
CIHUATL IUKAYOTL Ellos son cañeros y cuidan del cultivo. Aquí es donde comienza el ciclo de la vida. Ellos riegan el agua sobre las plantitas, pues el agua es su alimento. Los insectos y los animales aprovechan las flores y frutos de las plantas. ¿Sí has visto cómo cuelgan las guayabas blancas o las guayabas rosas de los árboles?
RUFINO (SORPRENDIDO) Claro que sí; hasta he llegado a comer algunas del árbol. Son deliciosas.   
CIHUATL IUKAYOTL (TRANQUILA) Son muy ricas, cierto. Ven, Rufino, vamos a platicar con uno de ellos.   
NARRADOR Cihuatl y Rufino caminaron hasta encontrarse de frente con un jornalero. Éste último se secaba el sudor de la frente y enjugaba uno de sus paliacates para refrescarse. 
LUIS (FELIZ) Buenas tardes, señorita. 
CIHUATL IUKAYOTL  (TRANQUILA) Buenas tardes, señor. 
LUIS (SERENO) Por favor, llámame Luis. 
CIHUATL IUKAYOTL  (TRANQUILA) Mucho gusto, soy Síhuatl Iukayotl.
LUIS (SERENO) Dígame, señorita Síhuatl ¿En qué puedo ayudarle?
CIHUATL IUKAYOTL  (TRANQUILA) Me gustaría que pudiera contarle un poco más de su trabajo a mi pequeño amigo, Rufino. 
LUIS (TRANQUILO) Hola, Rufino, mucho gusto.
RUFINO (TRANQUILO) Hola, señor Luis. 
LUIS (TRANQUILO / SONRIENTE) Me dicen que quieres aprender un poco más de lo que hago.  
RUFINO (CONTENTO) ¡Sí, me gustaría, señor Luis!
LUIS (REFLEXIVO) Te voy a mostrar.¡Síganme! 
LUIS (EXPLICATIVO) Mira, Rufino, nosotros somos cañeros, nos dedicamos a cuidar de toda esta cosecha. Es importante cuidar la tierra y la naturaleza para poder volver a sembrar y cosechar. Hay que estar al pendiente de las plantas y animales de la región, desde las más chiquitas hasta las más grandes. 
RUFINO (CURIOSO) ¿Por qué son importantes los cultivos de caña, Señor Luis? 
LUIS  (EXPLICATIVO) Como todas las plantas que existen, los cañaverales también producen oxígeno para los seres vivos; sin oxígeno, morimos. 
RUFINO (SORPRENDIDO) ¿Gracias a ellas estamos vivos entonces?
LUIS (EXPLICATIVO / SONRIENTE) Efectivamente. 
RUFINO (DUDOSO) ¿Cómo sabe todo eso?
LUIS (EXPLICATIVO) Yo trabajo la tierra de cultivo desde pequeño, desde que tenía tu edad. Con mi abuelo y mi padre aprendí muchas cosas, como el amor por la tierra y la naturaleza, el amor por la vida.
RUFINO (REFLEXIVO) ¿Y es cansado? 
LUIS (PENSATIVO / EXPLICATIVO) Mucho, pero vale la pena. Te llenas de una emoción tan bonita y de orgullo por lo que haces por ti y por los demás. 
RUFINO (CURIOSO) ¿Y yo cómo puedo hacer lo mismo?
LUIS (REFLEXIVO) Dales agua a las plantitas o árboles que estén cerca de tu casa, y más en los días calurosos. Alimenta y protege a algunos animales. Si la tierra y la naturaleza está bien, nosotros estaremos bien. 
RUFINO (CURIOSO) Lo haré, señor Luis; se lo prometo.
CIHUATL IUKAYOTL (TRANQUILA) Muchas gracias, Luis. Rufino se lleva una importante tarea. 
LUIS (CONTENTO) Ni lo diga señorita, es un placer. Si me permiten, debo regresar a mis labores.  
CIHUATL IUKAYOTL (CONTENTO) ¡Hasta luego! 
LUIS (CONTENTO) ¡Cuídate mucho, Rufino! Espero verte pronto. 
CIHUATL IUKAYOTL (TRANQUILA) ¿Listo para volver, Rufino? 
RUFINO (TRISTE) ¿Ya nos vamos?
CIHUATL IUKAYOTL (EXPLICATIVA) Sí, ya te deben andar esperando tus papás, se está haciendo un poco tarde.
NARRADOR Cihuatl abrió nuevamente el portal con sus poderes para regresar al sitio en donde conoció a Rufino.
CIHUATL IUKAYOTL (TRANQUILA) ¿Te gustó? 
RUFINO (CONTENTO) ¡Mucho, señora Cihuatl!
CIHUATL IUKAYOTL (REFLEXIVA) Te llevas una gran enseñanza, Rufino, una enseñanza de vida.  
RUFINO (CONTENTO) Prometo cuidar a los animalitos y a las plantas. Son muy importantes para nosotros y debemos de hacer algo para que estén bien. 
CIHUATL IUKAYOTL (TRANQUILA) Me gusta escuchar eso de ti, pequeño Rufino, y necesito que hagas algo por mí.
RUFINO (TRANQUILO) Sí, señora Cihuatl. 
CIHUATL IUKAYOTL (REFLEXIVA) Jamás olvides que eres un niño especial y que tienes una gran tarea: cuidar la tierra y la naturaleza.  
RUFINO (EMOCIONADO) ¡Tengo poderes como los suyos! 
CIHUTAL IUKAYOTL (RISUEÑA / ALEGRE) ¡Exacto!  
RUFINO (CONTENTO) Le prometo ser el cuidador de la naturaleza de Cuautla.
CIHUTAL IUKAYOTL Debo irme, Rufino, y creo que tú también deberías ir a tu casa, pronto oscurecerá. 
RUFINO (MELANCÓLICO / FELIZ)) Gracias, señora Cihuatl. Me voy a mi casa y le contaré a mis papás de lo que me enseñó hoy. ¡Adiós!
CIHUTAL IUKAYOTL Espero y nos veamos en otra ocasión, Rufino.
NARRADOR Rufino y Cihuatl tomaron caminos contrarios. El pequeño se fue contento por la gran lección que le había enseñado Cihuatl y Luis. Desde ese día, Rufino cuidó de las especies grandes y pequeñas, como lo había prometido, siempre recordando las palabras de las personas que lo guiaron durante este pequeño gran viaje.  

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