NARRADOR Han pasado 70 días desde el primer enfrentamiento entre las Fuerzas Españolas y Los Insurgentes en la región de Cuautla. Desde el 19 de febrero de 1812, el general Morelos ha levantado un aguerrido fortín que ha extenuado y mermado a los soldados ibéricos, pero también a los suyos. Quedan pocas provisiones y se acaban también las municiones. Los heridos seguían llegando y solicitando atención médica dentro de la Capilla del Calvario.   
TONATIUH MACÍAS (GRITANDO)¡Enfermera, enfermera!… Necesito asistencia. 
NARRADOR Tonatiuh Macías era un soldado combativo, ascendiente de una familia indígena de la región. Se había unido a las fuerzas del General Morelos hace no más de 100 días. Anhelaba, ante todo, libertad e independencia.  
CAPITÁN FLORES Soldado, Macías. No hay más enfermeras. Tendrá que esperar. Hágase un torniquete en ese brazo para detener el sangrado. 
NARRADOR El Capitán Flores, el superior inmediato de Tonatiuh, estaba harto y cansado. Deseaba más que nada que el General Morelos dejara la sangrienta lucha. Pasó frente a las enfermeras y había una que no estaba atendiendo a nadie. Era Cihuatl Iukayotl.   
CIHUATL IUKAYOTL Yo lo puedo atender. Venga, soldado, rápido; tratemos su herida. 
CIHUATL IUKAYOTL (RELAJADA) ¿Cuál es tu nombre?
TONATIUH MACÍAS (TONO ENFÁTICO DE SOLDADO) Soy Tonatiuh Macías, soldado del Ejército comandado por el General Morelos, a la orden.
CIHUATL IUKAYOTL Mi nombre es Cihuatl. (AMOROSA) Está sangrando demasiado ¡Permítame su brazo!
NARRADOR Cihuatl tomó un poco de agua que llevaba en un bule. Cuando vació un poco del vital líquido sobre la herida, ésta se fue cerrando. El brazo de Tonatiuh Macías había sanado por completo. 
TONATIUH MACÍAS  ¡Santo cielo! ¡Cómo le hizo! No quedó ni cicatriz.
CIHUATL IUKAYOTL (TRANQUILA) Soy un ser que da la oportunidad de vivir a aquellos que muestran valentía. 
TONATIUH MACÍAS Escuché de mis bisabuelos historias sobre una gran curandera en Cuautla, que era la madre naturaleza. ¿Acaso es usted?  
NARRADOR Cihuatl no le respondió al joven soldado. Tomó unas hojas de Muicle que traía en un morral y formó una especie de venda para finalmente cubrir algunas otras heridas no tan graves del cuerpo del soldado Macías. 
CIHUATL IUKAYOTL (TRANQUILA) Esto ayudará a que cualquier herida que tengas sane rápidamente.
TONATIUH MACIAS (ASOMBRADO) Sí es usted, usted es la madre naturaleza. 
CIHUATL IUKAYOTL (TRANQUILA) Así es, Tonatiuh Macías.
TONATIUH MACIAS (TRANQUILO)¿Por qué me ayuda? 
CIHUATL IUKAYOTL (DETERMINADA) Porque veo en ti la fuerza del dios sol. Esa energía fue lo que me ha traído hasta aquí.   
TONATIUH MACIAS (TONO ENFÁTICO) Pero es sólo un nombre, quién tiene esa verdadera fuerza es el General Morelos. Sé que no podremos resistir más el embiste de los gachupines. Haría cualquier cosa para evitar la captura del General. 
CIHUATL IUKAYOTL Pronto tendrás esa oportunidad, Tonatiuh. Esta matanza entre hermanos es absurda y tiene que terminar. 
TONATIUH MACIAS No puede haber hermandad cuando se oprime con hierro y odio.
CIHUATL IUKAYOTL Una vida perdida, Tonatiuh, es una esperanza extinta.
TONATIUH MACIAS Qué importa, Cihuatl, que se pierda una vida si se salvan millones. 
NARRADOR Cihuatl estaba convencida que el joven soldado ardía en valor. Muy dentro de sí, le entristecía que un alma tan vigorosa se perdiera. Ella jamás entendió el sentido de la guerra.  
CAPITÁN FLORES ¡Soldados, atención! Es cuestión de tiempo. El General Morelos está convencido: “Morir es nada cuando por la patria se muere”. Nuestra última defensa será aquí, en Cuautla. El General dirigirá la última carga al amanecer. Estén preparados.  
TONATIUH MACIAS Capitán Flores, señor. No permita que muera o que tomen prisionero al General Morelos. 
CAPITÁN FLORES No hay forma de escapar, soldado. Nos han informado que el Ejército Real atacará con una nueva oleada de soldados y cañones en un par de días. 
TONATIUH MACIAS Capitán Flores, señor: solicito permiso para permanecer con un pequeño contingente de valientes para detener a los gachupines el mayor tiempo posible para su escape, señor. 
NARRADOR Cihuatl y el Capitán Flores escucharon el plan suicida de Tonatiuh para generar una ruta de escape para el General Morelos a la mañana del septuagésimo segundo día del asedio a Cuautla. El Capitán Flores llevó el plan de Tonatiuh al General Morelos. La valentía de ese soldado conmovió al General, mismo que fue a encontrarse con él momentos antes de llevar a cabo el osado proyecto. El General se enorgulleció de contar con tan heroicos hombres y que está dispuesto a seguir dirigiéndolos en batalla.      
TONATIUH MACIAS Usted, mi General, es el alma del levantamiento armado. 
NARRADOR Morelos le pidió al Capitán Flores que dejara todo para la defensa del honorable soldado de ascendencia indígena, del aguerrido tlahuica. Antes de partir, José María Morelos y Pavón le extendió la diestra a Tonatiuh en señal de respeto, en señal honor. Los pocos defensores tomaron sus posiciones estratégicas en las cercanías de la Capilla.  
NARRADOR El amanecer levantaba el telón del día 72 del asedio a Cuautla. Las trompetas y tambores anunciaban la carga de las fuerzas españolas. Tonatiuh Macías y un puñado de héroes soportaban el embiste a costa de sus propias vidas.  
SOLDADO 1 (GRITANDO) ¡Todos al suelo! 
SOLDADO  (GRITANDO) ¡Son muchos! ¡No podremos resistir! 
TONATIUH MACÍAS (ENFÁTICO) Permanezcan unidos; carguen sus fusiles y desenvainen las bayonetas. 
SOLDADO 1 (QUEJÁNDOSE) Los españoles apuntan hacia este lado.
TONATIUH MACÍAS Será mejor resguardarnos en la Capilla. 
SOLDADO 2 ¡Están disparando los cañones! ¡Cúbranse!
SOLDADO 2 (QUEJÁNDOSE) No siento mi pie.
SOLDADO 1 (QUEJÁNDOSE) No puedo moverme. 
TONATIUH MACIAS (TONO ENFÁTICO) Debemos salir de aquí, pueden soltar otro cañonazo en cualquier momento. (QUEJÁNDOSE) Sostengan mi arma, no siento mis brazos.   
SOLDADO 1 (LLORANDO) No puedo, sigan ustedes.
TONATIUH MACIAS ¡No te puedes quedar aquí! ¡Tenemos que llegar a la Capilla!
SOLDADO 1 (LLORANDO) Quiero irme de aquí, por favor.  
NARRADOR En la desesperación, Tonatiuh vió a lo lejos a Cihuatl. Ella observaba la impotencia en el rostro de Macías, sin embargo aún podía sentir el coraje  y la valentía que internamente enaltecía a Tonatiuh, quien la miró con un gesto de debilidad y cansancio. Cihuatl se acercó a él en medio del contingente. Al llegar adonde se encontraba Tonatiuh, le tomó ambos brazos, y usando sus habilidades curativas, logró traspasarle algo de su fuerza vital para cargar al hombre herido y llevarlo a un lugar seguro. 
TONATIUH MACIAS Cihuatl, las tropas se están acercando. 
CIHUATL IUKAYOTL No te preocupes, me encargaré de protegerte. 
NARRADOR Cuando Tonatiuh se encaminó a la capilla. La figura de Cihuatl desapareció dejando en su lugar una extraña y densa niebla. Las tropas realistas estaban extrañadas por la repentina barrera nebulosa. Unos incluso llegaron a gritar que era obra del Diablo o de una bruja. Algunos españoles emprendieron la retirada, pero otros siguieron a la caza de los pocos soldados libertadores que les hacían resistencia. 
SOLDADO 2 (INCRÉDULO) Recuperaste tu fuerza, Tonatiuh.
TONATIUH MACIAS Cihuatl me ayudó. 
SOLDADO 2 ¿Quién? 
NARRADOR Tonatiuh volteó buscando a Cihuatl, pero ya no estaba. Gracias a la ayuda de la curandera, los soldados lograron llegar a la Capilla. Sin embargo, uno de los soldados realistas ya los esperaba en las inmediaciones. Al verlos, el soldado español atacó por la espalda de manera sorpresiva a Tonatiuh, dejándolo casi sin oportunidad de reaccionar. 
SOLDADO 2 (DESPERADO) Tonatiuh, ¡detrás de ti!
NARRADOR Tonatiuh disparó por instinto al escuchar la alerta del soldado. Su disparo acabó con la vida del realista. Sin embargo, el español también detonó el arma al mismo tiempo, hiriendo al insurgente gravemente. Tonatiuh Macías cayó al suelo, se cubría la herida y sentía cómo su vida goteaba entre sus dedos. El resto de las tropas libertadoras que alcanzaron a llegar a la Capilla se acercaron tratando de salvarlo pero era inútil. Ante la inminente derrota, huyeron quienes podían por sus vidas. Las fuerzas españolas comenzaron a ganar terreno. El cuerpo de Tonatiuh yacía en el suelo, y antes de que fuera encontrado por los realistas, Cihuatl dio con él. La madre naturaleza, conmovida, no  pudo contenerse y derramó unas lágrimas por el soldado. Le tocó el frío pecho y comenzó a musitar una oración en náhuatl. De pronto, un halo de luz envolvió el cuerpo de Cihuatl y el de Tonatiuh, convirtiéndolos en una pequeña estrella que subió al cielo para perderse en el firmamento.       
CÍHUATL IUKAYOTL (TRANQUILA) En verdad brillaste como todo un astro, Tonatiuh Macias. Tu sacrificio por Cuautla quedará grabado por siempre en la memoria.   
NARRADOR Las paredes de la Capilla del Calvario aún guardan las voces y los gritos de batalla que le dieron libertad a toda una nación. La vasta energía solar de un soldado y un pequeño regimiento de valerosos hombres lograron que el General Morelos, en la madrugada del 2 de mayo de 1812, saliera hacia el pueblo de Ocuituco por la cañada del pueblo de San José Ixcatepec para continuar con el movimiento Independentista, mismo que cobró también la vida del General. Sus sacrificios no fueron en vano, pues en el otoño de 1821, México logró su Independencia, México se convirtió en una nación libre y soberana. 

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