NARRADOR Cuautla es un lugar mágico. En la época de los legendarios Huey Tlatoanis mexicas, las cálidas arboledas atraían a las majestuosas falcónidas de la región como los halcones, los quebrantahuesos, las cocuanas y los zopilotes. En sus frescas pozas, peces multicolores complementaban las entintadas flores. Sin lugar a dudas, era uno de los lugares preferidos de una diosa muy especial, una diosa que, como decían los locales, siempre se aparecía como una hermosa mujer.   
CIHUATL IUKAYOTL Soy el suspiro que da vida a toda criatura en el valle. Soy la causante de que el campo reverdezca con el paso de las estaciones. Soy la causante de que el agua emane de la tierra. Soy la madre naturaleza, Cihuatl Iukayotl.   
NARRADOR Cihuatl Iukayotl caminaba a un costado de un caudaloso cauce que se adentraba en las   arboledas. Era una mágica tarde de verano. A su paso, los frondosos árboles parecían hacerle camino. De pronto, algo llamó su atención. 
ACACIO LABRADOR Para qué comía la primera casada, para qué comía la fruta vedada.  ¿Quién anda ahí? Os advierto que aunque sea un fraile de la orden de San Hipólito, sé defenderme.   Os advertí; sal de inmediatamente, truhan.
CIHUATL IUKAYOTL Mah cualli yohualli.
NARRADOR La diosa de la naturaleza se presentó en la lengua de los nativos, creyendo que el delgado hombre barbado era también de por ahí. 
ACACIO LABRADOR Disculpe, no fue mi intención… 
CIHUATL IUKAYOTL Hace bien en hacer ruido, así ahuyenta algunos animales. 
ACACIO LABRADOR (SORPRENDIDO) ¿Hablas mi lengua, muchacha?
CIHUATL IUKAYOTL Hablo muchas lenguas.
ACACIO LABRADOR No recuerdo haberla visto en las cercanías del hospital.
CIHUATL IUKAYOTL ¿El hospital?
ACACIO LABRADOR El Hospital de Oaxtepec. Venga conmigo; ahí tenemos ropajes para cubrirla e infusiones para los males de la cabeza; mire que andar desnuda por las arboledas es sinónimo de locura.  
NARRADOR La diosa estaba extrañada. Era la primera persona que le objetaba su desarropada naturalidad. Si bien su cuerpo revelaba los atributos de la carne de una bella mujer en sus treintas, su espíritu merodeaba milenios de sabiduría y prudencia. 
ACACIO LABRADOR Es usted muy hermosa, pero mis votos piden   santiguarme frente al embeleso femenino. 
CIHUATL IUKAYOTL ¿Cómo te llamas?
ACACIO LABRADOR Acacio Labrador. 
CIHUATL IUKAYOTL Mi nombre es Cihuatl Iukayotl.
NARRADOR Cihuatl y Acacio recorrieron los campos frutales y los cañaverales que se encontraban en su paso hacia el nosocomio.  
ACACIO LABRADOR Llegaremos pronto, Cihuatl, escucha cómo corre el agua. Eso significa que estamos cerca del acueducto. 
CIHUATL IUKAYOTL ¿Qué es un acueducto?
ACACIO LABRADOR Un ingenio arquitectónico hecho por el hombre con ayuda de Dios Nuestro Señor. Se empezó a construir en el año 1600 de nuestra era. Desvía las aguas del bosque de Chiconahuapa por la zanja de Zumpango para que con el desnivel y la fuerza necesaria, llegue agua clara y cristalina a las norias de las haciendas.  
CIHUATL IUKAYOTL ¿Por qué desviar el agua de su cauce natural? Plantas y animales la necesitan tanto como la humanidad. 
ACACIO LABRADOR Dios, Nuestro Señor, nos entregó el dominio sobre los animales y la encomienda de sojuzgar la tierra.   
CIHUATL IUKAYOTL Esa soberbia la desconocía; no es propia de la gente de aquí. Subestimar a la naturaleza no es apropiado.      
ACACIO LABRADOR Es la voluntad de Nuestro Creador. 
NARRADOR  El joven fraile no se percató que en las cercanías merodeaba una ponzoñosa víbora: una errante y agresiva Tilcuate, una serpiente acuática, negra y de casi 2 metros, algunos la consideraban una mensajera del dios Tláloc. Su veneno era de los más letales en la región cuautlense. 
CIHUATL IUKAYOTL ¡Ten cuidado!
ACACIO LABRADOR (GRITA)
CIHUATL IUKAYOTL Déjame ver la herida… Es la herida de una Tilcuate; es muy común por aquí. Su veneno es fuerte.  
ACACIO LABRADOR Con el pie así, no lograré llegar a la hacienda.
CIHUATL IUKAYOTL Yo puedo ayudarte. 
ACACIO LABRADOR Es inútil; si bien me encontrarán mañana. ¡Me voy en paz sabiendo que he evangelizado pero no fue suficiente! 
CIHUATL IUKAYOTL Dices muchas palabras extrañas, Acacio Labrador.
ACACIO LABRADOR Arde como el infierno.
CIHUATL IUKAYOTL Deja de quejarte. Sé cómo sanarte. 
ACACIO LABRADOR Tu bondad me da calma. Sólo no me dejes.   
CIHUATL IUKAYOTL  Estaré cerca. No te preocupes. 
NARRADOR Cihuatl Iukayotl se adentró a los cañaverales. Trozó unos pedazos de caña y recogió unas hierbas que retoñaban a las orillas de los pequeños riachuelos. Con la ayuda de una piedra, raspó y machacó la caña y las hierbas sobre un guaje. Vertió un poco de agua en el recipiente y al entonar una cántico Nahuatl, el líquido empezó a hervir.       
ACACIO LABRADOR (TOSIENDO) ¿Qué traes contigo, Cihuatl Iukayotl?
CIHUATL IUKAYOTL Un brebaje curativo con hierbas y otras cosas que será mejor que no sepas su procedencia. 
ACACIO LABRADOR Es inútil, ningún mejunje funcionará… Señor crucificado de la santa agonía…  
CIHUATL IUKAYOTL Bebe…
NARRADOR Acacio Labrador perdió el conocimiento tras haber bebido la infusión medicinal de Cíhuatl Iukayotl. El fraile se perdió en la temporalidad del tiempo y el espacio y en su viaje astral sólo resonaba un nombre. 
ACACIO LABRADOR (DESPERTANDO) ¡Cihuatl! ¡Cihuatl!
MARTÍN DE SOTO   ¡Tranquilo, hermano Acacio! Estás ya en Oaxtepec, estás ya en el hospital. 
ACACIO LABRADOR ¡Cihuatl: dónde está, hermano Martín!
MATÍN DE SOTO ¿Quién?
ACACIO LABRADOR La mujer indígena que estaba conmigo en las arboledas. 
MARTÍN DE SOTO No había nadie, con usted. Unas lavanderas lo encontraron retirado del Acueducto. Debo decir que alguien lo cuida desde lo alto.
ACACIO LABRADOR Lo sé. Vi a la Tilcuate perderse en la zanja de agua. 
MARTÍN DE SOTO ¿Cómo lograste el milagro?
ACACIO LABRADOR La mujer con la que estaba, Cihuatl Iukayotl, me dio a beber un brebaje. No creí que fuese a dar resultado. 
MARTÍN DE SOTO ¿Cómo era esa mujer?
ACACIO LABRADOR Dios me perdone, hermano Martín: Era una bella mujer de tez oscura, figura contorneada, cabellera negra abundante, tan larga que le cubría los pechos. Facciones divinas y semblante sereno. Me sentía encantado con su compañía.   
MARTÍN DE SOTO Los indígenas dicen que ella es la Madre Naturaleza. Una diosa que ronda por las arboledas de Cuautla.   
ACACIO LABRADOR  Bendita seas, Cihuatl Iukayotl, mujer sanadora de la naturaleza. 
NARRADOR Desde ese día, Acacio Labrador recorrió día a día todo el Acueducto en busca de la divina Madre Naturaleza, esperando a que en su siguiente encuentro él pudiera agradecerle su providencial cuidado. El joven fraile sabía que allá afuera se encontraba su querida: Cihuatl Iukayotl.

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